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Ferreterias industriales en Uruguay

Ferreterías Industriales

El futuro del sector de ferretería y suministro industrial

En los últimos tiempos el sector de ferretería ha experimentado grandes cambios en su forma de gestionar los negocios. Tanto es así, que podemos hablar de una mejora cualitativa de las empresas, que ha estado en parte propulsada por el uso de la tecnología. Sin embargo nos quedan muchos desafíos por delante. Los márgenes de beneficio se están reduciendo considerablemente y la competencia ya no es la ferretería o la empresa de al lado. La globalización nos ha abierto muchas puertas pero también hace mucho más dura la competencia. Por eso, debemos trabajar de forma conjunta en el avance del sector buscando soluciones y la cooperación entre empresas.
Hoy más que nunca estamos en un mercado que ya no es local ni regional. Las pymes pueden vender a cualquier región o país si cuentan con las soluciones adecuadas. La globalización nos arrastra a todos, aunque no todos quieran introducirse en ella, y nos obliga a estar pendientes de lo que ocurre en otros lugares para poder prever en qué puede afectarnos.
Además, la aparición de la competencia indirecta ha complicado un poco más las cosas. Artículos que antes sólo podían encontrarse en una ferretería, ahora están disponibles en las grandes superficies, gasolineras o, incluso, en los todo a 100. Se ha introducido un nuevo concepto de venta al que el consumidor está respondiendo positivamente.
Ante este panorama, se calcula que de las 9.000 ferreterías que existen en España, entre el 30 y el 40% están avocadas a desaparecer si no se transforman.
Buen precio y mejor servicio, ésta debe ser la meta de una empresa que quiera triunfar en el futuro. En los tiempos en los que vivimos, el precio es importante, pero tanto o más lo es el servicio. El mercado ha cambiado radicalmente y es necesaria una importante adaptación en la reducción de sus costes de gestión y funcionamiento para ser más competitivos, y sobrevivir. Aquí es donde juega un papel fundamental la tecnología.

La tecnología, vía para el crecimiento y la competitividad

En los últimos cinco años, las empresas han empezado a modernizarse con herramientas que les permitan una mayor difusión del negocio, un mejor control y una optimización de las existencias. Y en respuesta a esto, las aplicaciones informáticas han sufrido una importante transformación. Han pasado de ser aplicaciones que gestionaban independientemente la contabilidad, la facturación, el almacén o la fabricación, a desarrollar aplicaciones que cubrieran todas las áreas de la empresa (ERP). Este cambio ha permitido una gestión interna mucho más efectiva, y el acceso al mismo dato de formas diferentes. En definitiva, han solucionado, por así decirlo, la interconexión de las aplicaciones dentro de una empresa.
En la actualidad, la inmensa mayoría de las compañías disponen ya de una aplicación informática que oscila desde el barato y sencillo SP, hasta ERP’s que permiten la gestión total del negocio. La gran distribución y las medianas empresas suelen utilizar también estas últimas para el control de stock, referenciación de los artículos con los que trabajan, actualización de precios de compra y precios de venta, etc., mientas que en el caso de las pymes, de momento, utilizan el programa de gestión sólo para la facturación y la contabilidad. La tendencia sin embargo, camina hacia una modernización total y prueba de ello son las ferreterías con gestión de almacén que han pasado a representar del 5% al 30% en la actualidad.
También se viene produciendo una automatización de los procesos de gestión de almacén por radiofrecuencia, aproximadamente en el 5% del sector, así como la automatización y robotización de los almacenes de la distribución. Por el momento, sólo las cooperativas y los grandes almacenes han comenzado con este proceso.
Aún con todos estos avances, aún queda mucho camino por recorrer, porque las empresas dependen tanto de sus proveedores como de sus clientes para acortar la cadena de suministro de un producto. Dependencias éstas que generan una importante carga administrativa difícil de optimizar y que suponen siempre un freno para el crecimiento de la empresa. Para poder ser más competitivos, dedicarnos a la búsqueda de nuevos mercados o mejorar la atención al cliente es imprescindible que esta carga vaya necesariamente a menos.
Agilizar el cierre del ciclo operacional y optimizar los procesos de gestión de manera integral tiene que pasar ineludiblemente por la conectividad de datos de nuestras aplicaciones informáticas con las de nuestros clientes y proveedores.
La conectividad inteligente de datos, el futuro más cercano de las empresas
La llegada de Internet y las páginas web abrió nuevas vías de comunicación, naciendo también el comercio electrónico. Pero, tras unos años de boom, todo comenzó a apagarse. Las empresas habían invertido mucho dinero en el desarrollo de grandes web y no estaban obteniendo los beneficios que esperaban. Además, se encontraron con que, una vez desarrolladas, tenían que seguir invirtiendo para mantener y actualizar los contenidos si querían seguir despertando la atención de los usuarios de la Red, algo que acababa resultando muy poco rentable porque a día de hoy muy pocas empresas compran por Internet, aunque sí consultan antes de comprar.
En la actualidad, aproximadamente el 90% de las empresas utilizan Internet para consultas en la Red y el correo electrónico. Cada vez más, las web son un promotor de ventas y captador de posibles clientes.
Entonces, ¿por qué no ha triunfado todavía el comercio electrónico? Cuando las empresas descubrieron que comprar y vender por Internet les suponía duplicidad de esfuerzos y una dificultad añadida para la gestión, muchas de ellas se quedaron en el intento. Una empresa, por ejemplo, que hacía un pedido a través de la web de su proveedor, porque a través de este medio conseguía un descuento, acababa descubriendo que debía introducir el pedido dos veces (en la web del proveedor y en su programa de gestión) y que el beneficio que ganaba por un lado lo estaba perdiendo por otro lado.
También se han desarrollado importantes sistemas de conectividad que muchas de las grandes compañías han implantado. Pero son muy rígidos y poco desarrollados, y no se ha conseguido de ellos toda la rentabilidad que se esperaba. Al tratarse de grandes empresas con un tráfico de documentos importante, al final acaban amortizando la inversión que en recursos humanos y tecnológicos han tenido que realizar, pero en consecuencia, estas empresas han desarrollado una gran frustración por no haber cumplido sus expectativas.
¿Esto significa que el comercio electrónico no es efectivo? Nada más lejos de la realidad. Lo que ha estado equivocado ha sido el planteamiento con el que nació. Cuando las relaciones empresariales tienen que adaptarse a la tecnología y no al revés es algo que está avocado al fracaso. El mercado tiene su lógica de negocio, y toda tecnología que pretenda potenciar al crecimiento de una empresa tiene que tenerla en cuenta.
Con esta filosofía ha nacido un nuevo concepto: la conectividad inteligente de datos, la comunicación en tiempo real para el trasvase de información y datos desde las herramientas disponibles. Las empresas han implantado soluciones tecnológicas que les son válidas y, por tanto, no deberíamos introducir nada nuevo, sino utilizar lo que ya existe, adaptarlo, y sacarle el máximo partido. Este es uno de los grandes pilares de la
conectividad de datos. Que las máquinas se entiendan entre sí, desde la base que es el dato, para poder consultar el stock de un proveedor en tiempo real, actualizar automáticamente las tarifas en cuestión de minutos, o tramitar una factura automáticamente (comprobación, manipulación y contabilización) sin apenas intervención humana. Y todo desde el programa de gestión que se utiliza habitualmente.
Se estima que, en este año, más de 400 casas desarrolladoras de software del sector ferretero habrán adaptado su programa de gestión o ERP para incorporar funcionalidades de conectividad que permitan intercambiar documentos e información en tiempo real entre sí, o incluso con otros sistemas de comunicación como EDI.
Al igual que actualmente existen distintos operadores de telefonía, en un futuro no muy lejano existirán miles de operadoras de datos inteligentes, normalizados y estructurados. Todas las empresas tendrán sus aplicaciones conectadas a la Red y darán acceso a aquellas personas o empresas que tengan la llave de entrada para consultar la información o datos a los que tiene acceso. Dará igual que una empresa esté con una u otra operadora de datos, todas las plataformas de conectividad se interconectarán entre sí.

Estrategias conjuntas de mercado y cooperación entre empresas

Todo cambio, por muy pequeño que sea, puede provocar un rechazo. Mucho más si pensamos en sectores conservadores como ha sido hasta ahora el ferretero. Sin embargo, la mentalidad está cambiando. Sin ir más lejos, en el sector ferretero hemos dado un giro inesperado, sobre todo la distribución, que está siendo mucho más consciente de la importancia de la conectividad, que el propio fabricante.
Una de las grandes bazas que trae consigo la comunicación en tiempo real es la información. En los próximos cinco años, cosas tan impensables como la estrecha colaboración entre proveedor y cliente para desarrollar estrategias conjuntas de mercado, serán la baza para dar una respuesta inmediata a las barreras que se tienen hoy en día.
Que un fabricante tenga acceso en todo momento al stock de sus productos en el canal de distribución, será algo normal e indispensable para que ese fabricante pueda tomar decisiones. Que el distribuidor tenga acceso al stock de los fabricantes, o de los almacenes intermedios, con solo pulsar una tecla del ordenador, se convertirá en una exigencia de la distribución.
Que la información que proporciona el fabricante, pueda estar de forma inmediata a disposición del cliente final, por cualquier medio, tienda virtual del distribuidor, centros comerciales virtuales, prescriptores, etc., o que el distribuidor, sin apenas costo de transformación, disponga de toda esa información, para sus clientes, personalizada y actualizada por el fabricante, es casi una realidad inmediata.
Una empresa puede llegar a conseguir ahorros administrativos de hasta el 40 % automatizando sus procesos de gestión. Además gana en tiempo y gana en eficacia, lo que le permitirá crecer sin freno ninguno.
Con igualdad de información, y con igualdad de servicios, las pymes pueden ser en los próximos años propulsores de un nuevo concepto de negocio, que perfectamente podrá competir con las grandes empresas. El gran ahorro va a provenir de los costes administrativos que en estos momentos sufre el sector, un sector que maneja miles de referencias y en muchos casos de poco valor. Estamos hablando de un sector que mueve miles de papeles, una gran problemática que ha hecho que los negocios pequeños no dediquen recursos para mantenerse actualizados, y estén perdiendo un amplio margen de beneficio por la falta de actualización de datos.
Si tomamos en cuenta que las pymes actualizan sus tarifas una vez al año, que el incremento medio está en torno al 4%, y que la mayoría actualizan los precios a la entrada de la mercancía (sólo en contadas ocasiones lo hacen antes y si lo hacen tienen personal dedicado a este menester), se estima que por término medio la mercancía tarda en actualizarse entre 3 y 4 meses. Sólo en este proceso de gestión ya hay una pérdida de beneficio importante. Por no hablar de la gestión de los documentos comerciales, como la comprobación y manipulación de las facturas, una tediosa pero necesaria labor. Se calcula que la e-factura ahorra unos 0,65 € al emisor y hasta 1,88 € al receptor.
Con la conectividad de datos, todos estos datos viajan por la red, salen más allá del disco duro y del las paredes de la propia empresa, y esto posiblemente causa muchos recelos. Pero también causó recelo en su momento la tarjeta que utilizamos para sacar dinero del cajero automático. En cambio, hoy en día, es la cosa más normal del mundo, y solo contadas excepciones se dirigen al mostrador del banco. Y estamos hablando de dinero. El hábito es el que ha roto la desconfianza.
Las personas somos cómodas y, por naturaleza, buscamos la comodidad. Las ventajas que nos ofrece la conectividad de datos crearán el hábito y el hábito hará desaparecer la desconfianza. Y se abrirán muchas ventanas para la conectividad: el propio teléfono móvil, la PDA, el ordenador.
Nuevas funcionalidades de conectividad de datos serán implantadas. El futuro pasa por realizar operaciones bancarias desde el propio programa informático, o desde cualquier periférico con conectividad a la red, sin necesidad de ir a un desarrollo concreto de una entidad bancaria, que es utilizado en la actualidad por el 80% de las pymes. En el futuro, todo el software que se desarrolle para las empresas tendrá implantada la conectividad de datos, tanto en pagos como en búsqueda de información, solicitud o reservas. La conectividad no sólo optimizará la gestión comercial y el comercio electrónico, sino que impulsará la cooperación entre empresas, proporcionando las formas más óptimas para el trabajo y la definición de estrategias comunes.
La conectividad de datos ha iniciado su despegue y es algo imparable e imprescindible para el verdadero desarrollo del comercio electrónico. No verlo así supondrá una importante pérdida de oportunidad para aquellos que decidan implantarla cuando se haya generalizado en el mercado, y entonces, no significará para ellos una ventaja competitiva sino una medida necesaria para continuar sobreviviendo.

Escrito por CIEENZA S.A.S en Colombia para: Uruguay